¿Qué es el CPF?
La cuenta personal de formación (CPF) permite a cualquier persona activa, desde su entrada en el mercado laboral hasta la fecha en que reclama sus derechos de jubilación, adquirir derechos de formación utilizables a lo largo de toda su vida profesional.
¿Cuál es el principio del CPF?
Conserva su cuenta personal de formación – llamada CPF – a lo largo de toda su vida profesional. El CPF puede utilizarse para financiar formaciones. Salvo si es funcionario, se le asignan fondos en euros: 500 € al año si trabaja al menos a media jornada. En caso contrario, la cantidad se calcula proporcionalmente a su tiempo de trabajo.
Si es autónomo, miembro de una profesión liberal o trabajador no asalariado (como cónyuge colaborador o artista), tiene derecho al CPF desde enero de 2018. Para que su cuenta esté financiada, debe estar al día con sus contribuciones a la formación profesional.
¿Cuáles son los requisitos para beneficiarse del CPF?
Las siguientes personas pueden beneficiarse del CPF:
- Trabajadores a tiempo completo y a tiempo parcial.
- Trabajadores autónomos.
- Trabajadores temporales o estacionales.
- Funcionarios públicos y consulares.
- Personas en búsqueda de empleo.
- Personas con discapacidad acogidas en un centro o servicio de ayuda para el trabajo (ESAT).
¿Qué es el importe restante a cargo del beneficiario del CPF?
Si sus derechos CPF son suficientes para cubrir el coste total de su formación: aun así
no podrá utilizarlos por completo. Deberá pagar 102,23 € del precio total
de su formación.